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Hírek

Lowry, Malcolm: Treinta y cinco Mezcales en Cuautla (Thirty-five Mescals in Cuautla Spanyol nyelven)

Lowry, Malcolm portréja

Thirty-five Mescals in Cuautla (Angol)

This ticking is most terrible of all,
You hear the sound I mean on ships and trains,
You hear it everywhere, for it is doom;
The tick of real death, not the tick of time;
The termite at the rotten wainscot of the world,
And it is death to you, though well you know
The heart's silent tick, the tick of real death,
Only the tick of time-still only the heart's chime
When body's alarm wakes whirring to terror.
-In the cantina throbs the refrigerator
While against the street the gaunt station hums.
What can you say fairly of broad lieutenant,
With bloody hand behind him, a cigarro in it,
But that he blocks a square of broken sunlight
Where scraps of freedom stream against the gale
And lightning scrapes blue shovels against coal?
The thunder batters the Gothic mountains;
But why must you hear, hear and not know
This storm, seeing it only under the door,
Visible in synecdoches of wheels
And khaki water sousing down the gutter?
In ripples like claws tearing the water back?
The wheels smash a wake under the jalousie.
The lieutenant moves, but the door swings to…
-What of all this life outside, unseen by you,
Passed by, escaped from, or excluded
By a posture in desolate bar?...
No need to speak, conserve a last mistake;
Perhaps real death’s inside, don’t let it loose.
The lieutenant carried it into the back room?
The upturned spittoons may mean it, so many the
Glass. The girl refills it, pours a glass of real death,
And if there’s death in her there is in me.
On the pictured calendar, set to the future,
The two reindeer battle to death, white man,
The tick of real death, not the tick of time,
Hearing, thrusts his canoe into a moon,
Risen to bring us madness none too soon.



FeltöltőP. T.
Az idézet forrásahttp://books.google.com/books

Treinta y cinco Mezcales en Cuautla (Spanyol)

Este tictac es el más terrible de todos.
Escuchas el sonido del que hablo en barcos y trenes,
Lo escuchas en todas partes, pues es el destino;
El tic tac de la muerte real, no del tiempo;
La termita en el podrido maderamen del mundo.
Y es la muerte para uno, aunque uno no conozca bien
El silencioso tictac del corazón desvaneciéndose contra el reloj,
Su palpitar ubicuo y aún más lento,
Pero que todavía no es el tictac, el tictac de la muerte real,
Sólo el tictac del tiempo – solamente el son del corazón
Cuando la alarma del cuerpo rompe a repiquetear aterrada.
Vibra el refrigerador en la cantina,
Afuera, en la calle, la estación rezuma actividad.
¿Qué puede uno decir cortésmente de un teniente vulgar,
que oculta una mano ensangrentada, y en ella un cigarrillo,
Sino que bloquea un rectángulo de endeble luz solar
En el que jirones de libertad restallan en el viento
Y el relámpago hinca palas azules contra el carbón?
El trueno azota las montañas góticas,
¿Pero por qué tienes que oír, oír y no saber de esta tempestad,
Verla sólo por debajo de la puerta,
En sinécdoques de ruedas y un agua parda que satura el arroyo?
¿En estrías como si unas zarpas desgarraran el agua?
Las ruedas rompen la estela bajo la celosía.
El teniente se mueve, pero la puerta se abre a…
¿Y qué hay de toda esa vida afuera, que no has visto,
Que soslayas, y excluyes o de la que has huido
por plantarte en un desolado bar?
No es necesario hablar, conserva un último equívoco;
Tal vez la muerte real está dentro, no dejes que escape.
¿La llevó el teniente al cuarto trasero?
Las escupideras puestas de cabeza pueden indicarlo así, también el vaso.
La muchacha vuelve a llenarlo, sirve un vaso de muerte,
Y si esa muerte está en ella está aquí en mí.
En el calendario ilustrado que mira hacia el futuro,
Los dos renos combaten a muerte, mientras el hombre,
El tictac de la muerte real, no el tictac del tiempo,
Al oír, arroja su canoa a una luna,
Que se ha elevado para traernos la locura paulatinamente.



FeltöltőP. T.
Az idézet forrásahttp://books.google.hu/books

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